martes, 3 de junio de 2014

El viaje de nuestras vidas



Es indescriptible la sensación del fin de una época, del fin de un ciclo, del fin de una amistad o del fin de una relación. Es difícil seguir adelante sin pensar que cosas has dejado atrás, pero en el fondo sabes que son recuerdos, que eso no se debe olvidar, que tienes que dejar que otra cosa pase, que cambie tu futuro y que sea para mejor. No puedes poner barreras a lo que surja de la nada ni poner excusas sin sentido. Date un respiro, date una oportunidad y disfrútalo que la vida hay que vivirla y punto.

Después de una semana llena de experiencias será difícil de olvidar y me quedo con todo lo que ha pasado porque ha sido muy bonito y memorable.

Hoy al levantarme me ha podido la melancolía:

"Al despertar he llamado al servicio de habitaciones pero no ha contestado nadie, he tocado al vecino de al lado y de arriba pero ya habian cambiado. Luego he pensado que lo mismo era un sueño y me he vuelto a dormir. Me he levantado y no tenia resaca, he ido al bufet y estaba cerrado, he ido a la piscina y no estaba abierta, he ido a la playa y no era la misma. He vuelto a mi cama y mientras recordaba los días he visto la cámara encima de la mesa y la he cogido. Efectivamente no era un sueño, ha sido el mejor viaje de mi vida, inolvidable, no solo las fotos, si no los recuerdos que son los que cuentan. Los viajes en el autobus, los barcos, las discotecas, los paisajes, las playas, la piscina, los cocktails, y sobre todo la gente. Viva Riviera y viva México cabrones!!!"

pm_salinas    03-Junio-2014

sábado, 29 de marzo de 2014

Hoy las nubes están tristes, gritan y lloran porque no les gusta lo que ven.

viernes, 21 de febrero de 2014

Magia



Hay una época en nuestra vida en la que todo lo que vemos pensamos que está relacionado con nosotros, que nos pega, que parece que esos relatos de los libros y las historias de las películas están basados en nuestra vida. Que observamos un anuncio o escuchamos una canción y nos imaginamos nuestro futuro. Un futuro con esas personas con las que nos gustaría estar, o trabajar de algo en lo que nos vimos de pequeños. Fabricarnos un sueño en un instante pensando que podría ser real.
Nos vemos reflejados en todas esas cosas porque queremos crecer, porque estamos obligados a madurar y… ¿por qué no? ¿Por qué no puede ser de esa manera? Con esa persona que siempre hemos amado, en esa ciudad en la que siempre quisimos vivir, trabajando de lo que de verdad nos gusta o montando una familia.
El día a día está lleno de momentos mágicos, esos en los que merece la pena pararse a soñar, sobre todo en esa época. Cuando en nuestra cabeza no ronda nada más que el mismo pensamiento. El de lanzarse y superarse. Es la magia del cine, la música, la literatura… que nos ayuda a superar las dificultades; riendo, cantando, llorando o haciendo lo que nos recuerda qué futuro queremos para nosotros porque todas estas artes están hechas, al fin y al cabo, por artistas, que también son personas y que sienten y ven que la gente se puede reflejar en sus obras. Porque toda esa magia está para que todos la disfrutemos. Para ayudarnos a SOÑAR.

Y a mí me pasa eso últimamente. Sueño. Veo una película y quiero que mi futuro sea así, porque no dejo de pensar en ella y todo lo que no haga a su lado, en el sueño, me resulta extraño. Escucho una canción y me siento reflejado en su letra. Todo por querer soñar en vez de vivirlo por mí mismo. Soñar es bonito pero creo que a veces duele, por mucho arte que sea todo lo que veamos, leamos o escuchemos.



pmsalinas 20-Febrero-2014