-¿Por qué lloras?.- Pregunta intrigado.
-Porque no quiero perderte, quiero que lo nuestro continúe mucho tiempo así.- Responde ella.
Él suelta una carcajada y la abraza.
-¡No seas tonta! Por eso no debes llorar.- Le dice abrazándole más fuerte.
-¡Lloro porque tengo la maldita sensación de que todo es producto de mi imaginación!.- Grita ella mientras se suelta de sus brazos.
-¿Tan fuerte es eso que sientes por mi?.- Le pregunta con sorna.
-¡Y más!.- Se lanza hacia él y lo besa apasionadamente.
Tras varios segundos que parecían eternos se separan y mirando al cielo estrellado él le dice:
-¡Yo si que tengo esa puta sensación!¡yo si que tengo miedo a que esto acabe! Pero no me martirizo, ni lloro, prefiero vivir cada momento como si fuese el último. ¿No lo entiendes?
-Si, si te entiendo pero... todo es tan perfecto que no parece real, no me lo creo.- Contesta ella.
-¿Confías en mi?.- pregunta intranquilo.
-¡Si!.- Contesta con seguridad.
-Pues sólo te diré que nunca te dejare marchar, ¡te quiero!.- Sentencia el chico entre lágrimas
-¡Yo también te quiero!
Ambos se cogen de la mano, se miran, se besan y, acto seguido, mirando al horizonte, saltan del balcón.
De pronto el chico se levanta nervioso y sudoroso. Otra vez la misma pesadilla, otra vez el mismo dolor. Tantea la cama y se da cuenta de que sigue ahí, tan preciosa como siempre. En ese instante ella se despierta intranquila y le pregunta:
-¿Qué te ocurre?¿por qué me miras así?
-Porque eres muy hermosa.- Le contesta.
-Prométeme que nunca me dejarás solo.
Entre risas ella dice que lo promete y sellan su promesa con un enérgico beso.
5-Abril-2010 pmsalinas
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