lunes, 22 de octubre de 2012

Historias para no dormir

"La miré de arriba a abajo y me acordé del día en que la conocí, tan loca y parlanchina, simpática y agradable, y esa voz dulce con su acento propio tan gracioso. Sabía que la vida tenía que darme una segunda oportunidad para decirle todo lo que sentía y quería hacer con ella, y ese día ha sido hoy.
Le expliqué todo y le entregué el poema que había escrito para ella:
Háblame del tiempo,
háblame de tu vida,
háblame de lo que piensas
y que no sean mentiras.
Susurrame como aquel día
y cuéntame todo de ti,
de tus penas y alegrías,
siempre junto a mi.
Me miró sorprendida y pensé que no querría volver a saber nada de mi pero me dio su teléfono, su dirección y me despidió con un beso. Aun sigo pensando que aquella fue la semana en la que conocí a la mujer de mi vida. FIN"

El chico cerró el libro y mirando la portada atontado pensó que él también quería que su vida fuese como la del protagonista de esa historia. -Ojalá se cumpliera todo lo que ocurre en los libros.- dijo en voz alta mirando al horizonte.


22-Octubre-2012             pmsalinas

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