Todas las noches; siento su pausada respiración en mi nuca, su mano aparece, como de la nada, encima de mi cintura y la acaricio suavemente hasta que escucho una risita tímida, me doy la vuelta y la veo a ella , durmiendo a mi lado. Busco sus labios en la oscuridad, el contacto de los suyos con las míos nos sumerge en un mar de deseos y nos convierte en un mismo ser. Ella coge mi mano y la posa sobre su cintura. Todas las noches duermo abrazado a ella hasta que la luz llena la habitación y me despierto. Es, entonces, cuando tanteo la cama para buscar su mano y me doy cuenta de que no está, miro alrededor y no hay rastro de ella en todo el cuarto. En ese mismo instante comprendo que todo es un sueño pero aun así espero ansioso el día en que esto ocurra y mientras tanto me seguiré conformando con ese sueño. Mi nuevo sueño.
22-Noviembre-2009
pmsalinas
No hay comentarios:
Publicar un comentario